Política de privacidad
Esta política explica cómo se tratan los datos personales que facilitas al contactar conmigo o al contratar alguno de mis servicios, los de las personas de despachos y empresas a las que me dirijo para ofrecerlos y los de las clínicas dentales y los fabricantes de maquinaria a los que escribo por carta, conforme al Reglamento (UE) 2016/679 (RGPD) y la Ley Orgánica 3/2018 (LOPDGDD).
Responsable del tratamiento
- Titular: Marc Peña i Robert
- NIF: 48037311V
- Domicilio: el que figura en el aviso legal
- Email: contact@marcpenya.com
Finalidad
Los datos se tratan para seis finalidades, y para ninguna otra:
- Consultas: responder a las consultas comerciales recibidas por correo electrónico o por WhatsApp y, si me lo pides, acordar contigo una llamada. Esto incluye las clínicas que me escriben por WhatsApp después de recibir una carta mía: contesto a lo que preguntan, les envío, si me la piden, una portada de muestra hecha solo con datos públicos de la clínica, y no vuelvo a escribirles si no me han dicho que sí a un recordatorio concreto.
- Contacto comercial con despachos y empresas: dirigirme por teléfono, o en persona en encuentros profesionales, a despachos y empresas para dar a conocer mis servicios; enviar después la información que me pida la persona con la que hablo, y saber a quién no debo volver a contactar.
- Cartas a clínicas dentales: escribir por correo postal a clínicas dentales de Catalunya para ofrecerles una web, y saber a cuáles no debo volver a escribir. La carta va dirigida a la clínica, nunca a una persona por su nombre.
- Cartas a fabricantes de maquinaria: escribir por correo postal a fabricantes de maquinaria de Catalunya para ofrecerles poner al día el manual de instrucciones y la declaración UE de conformidad de sus máquinas; si a la semana no he sabido nada de ellos, llamarles una sola vez a su teléfono general para preguntar si les interesa; y saber a cuáles no debo volver a escribir ni llamar. La carta va dirigida a la empresa, a la atención de su dirección técnica, nunca a una persona por su nombre, y en la llamada pregunto por la dirección técnica, no por nadie en concreto.
- Pruebas de lo que dicen las cartas: guardar una copia de las páginas y los documentos que cito en la carta de cada clínica o fabricante, de su web o de su ficha en el directorio del que saco sus datos, tal como estaban el día que los miré, para poder demostrar que lo que dice la carta era cierto. Esa copia puede incluir el nombre o la foto de quien trabaja en la clínica, o el nombre, el cargo y la firma de quien firma un documento del fabricante, como su declaración UE de conformidad. Si la clínica no tiene web propia, guardo lo que apunté de su ficha de Google Maps: el enlace o adónde llevaba el botón «Sitio web», y la fecha y la hora.
- Servicios contratados: si contratas un servicio, prestarlo, gestionar la relación contigo, emitir la factura y cumplir las obligaciones fiscales y contables que se derivan de la contratación, y guardar la confirmación de la hoja de datos de cada clínica (quién la mandó y cuándo) como prueba de lo acordado.
Para el contacto comercial se tratan el nombre y el cargo de la persona con la que hablo, el teléfono del despacho, el correo electrónico profesional que me facilite y lo que me cuente sobre la forma de trabajar del despacho. Los datos del despacho salen de su web pública; los de la persona, de la propia conversación o de quien en el despacho me indica con quién hablar.
Para las cartas a clínicas uso el registro público de clínicas dentales autorizadas del Departament de Salut, que la Generalitat publica como datos abiertos: el nombre de la clínica, su código de inscripción, la sociedad titular, el teléfono y la dirección. De su ficha de Google Maps apunto el enlace, el teléfono y si tiene el botón «Sitio web». Solo escribo a clínicas cuyo titular es una sociedad, y dejo fuera las sociedades cuyo nombre lleva el de una persona. De la web de cada clínica guardo la copia de las páginas que cito, que puede incluir el nombre o la foto de quien trabaja allí. Si sale el nombre o la foto de alguien, esa persona puede pedirme ver qué guardo, que lo borre u oponerse. En la carta no imprimo caras, nombres de personas ni reseñas. Solo guardo la copia de las páginas que cito en una carta que llega a enviarse, y en la propia carta lo digo. La portada de muestra se hace con esos mismos datos del registro y con lo que la clínica publica en su web: no pido los datos de las personas de su equipo, y si me los manda igualmente, no los uso para la muestra.
Para las cartas a fabricantes de maquinaria uso el directorio público de proveedores industriales Catalonia Industry Suppliers, de ACCIÓ (Generalitat de Catalunya). De la ficha de cada empresa en ese directorio tomo el nombre de la empresa, el municipio, la web, el sector, la actividad y los productos, el tamaño por tramos de empleados y de facturación, y la fecha en que se actualizó la ficha por última vez. La comarca la saco de los datos abiertos de municipios de la Generalitat. La dirección postal y el NIF de la empresa los saco del aviso legal o de la página de privacidad de su web, y si no dan la dirección, de su ficha en el directorio; en la carta digo de cuál salió. No tomo nombres de personas ni del directorio ni del aviso legal. El teléfono general de la empresa lo saco de su web o de su aviso legal, y no llamo a móviles. Si en esa llamada alguien me da su nombre y su cargo para que le mande algo o le vuelva a llamar, los apunto para eso; si no, no apunto ningún nombre. Solo escribo a empresas cuyo titular es una sociedad. En la web de cada empresa leo los manuales de instrucciones y las declaraciones de conformidad que publica, para ver qué norma citan. De las empresas a las que no escribo, solo apunto si encontré ese documento y qué norma cita, sin guardar copia. De las que sí reciben carta, guardo la copia de su ficha y de las páginas y documentos de su web que cito, que puede incluir el nombre, el cargo o la firma de quien trabaja allí; esa persona puede pedirme ver qué guardo, que lo borre u oponerse. En la carta no imprimo nombres, cargos ni firmas: las imágenes van recortadas a lo que cito. Solo guardo la copia de lo que cito en una carta que llega a enviarse, y en la propia carta lo digo. Las cartas a fabricantes no llevan código QR. Si un fabricante me manda su manual para ver cómo quedaría, lo uso solo para eso, no se lo enseño a nadie, y si me pide que no pase por el asistente de inteligencia artificial que describo en Destinatarios, no pasa.
Cada carta lleva un código QR propio, que no es el número de registro de la clínica. Si alguien lo escanea, apunto el código, el día y la hora, para saber qué clínicas han mirado la propuesta. Qué código es de qué clínica solo lo sé yo, por la lista del envío, y no está en esta web. No apunto la IP ni el navegador de quien escanea. Como en cualquier visita, pueden quedar en el registro técnico de Cloudflare, que se borra solo en un máximo de 7 días. El código no deja ninguna cookie. Si desde esa página me escribes por WhatsApp, el mensaje ya escrito lleva el código de la carta, y lo ves y lo puedes quitar antes de enviarlo. Si no quieres que se sepa que has mirado la carta, en marcpenya.com/clinicas, sin código, tienes la misma página.
Base legal
- Consultas: el consentimiento del interesado al enviar su mensaje (art. 6.1.a RGPD) y la ejecución de medidas precontractuales a petición del interesado (art. 6.1.b RGPD).
- Asistente de inteligencia artificial: pasarle el texto de los correos y de los mensajes de WhatsApp se basa en mi interés legítimo en leerlos, ordenarlos y contestarlos a tiempo (art. 6.1.f RGPD). Te puedes oponer: lo explico en Derechos.
- Contacto comercial con despachos y empresas: el interés legítimo en dar a conocer mis servicios profesionales a despachos y empresas (art. 6.1.f RGPD), que la ley presume cuando solo se tratan los datos de contacto profesional de quien trabaja en ellos, o de empresarios y profesionales en esa condición (art. 19 LOPDGDD). La lista de quienes no quieren volver a ser contactados se guarda precisamente para respetar esa decisión (art. 23.1 LOPDGDD).
- Cartas a clínicas dentales: el interés legítimo en dar a conocer mis servicios a las clínicas (art. 6.1.f RGPD). Si la carta va a una sociedad y sin nombre de persona, no se tratan datos personales (considerando 14 RGPD). La lista de clínicas que han pedido no recibir más cartas se guarda precisamente para respetar esa decisión (art. 23.1 LOPDGDD). Apuntar los escaneos del código de la carta se basa en el mismo interés legítimo, el de saber qué clínicas han mirado la propuesta (art. 6.1.f RGPD).
- Cartas a fabricantes de maquinaria: el interés legítimo en dar a conocer mis servicios a los fabricantes (art. 6.1.f RGPD). La llamada a su teléfono general, una sola vez y a la semana de la carta, se basa en ese mismo interés legítimo, que la ley admite para las llamadas comerciales (art. 66.1.b de la Ley 11/2022, General de Telecomunicaciones); el nombre y el cargo de quien me atiende, si me los da para seguir hablando, se tratan como datos de contacto profesional (art. 19 LOPDGDD). Si la carta va a una sociedad y sin nombre de persona, no se tratan datos personales (considerando 14 RGPD). La lista de fabricantes que han pedido no recibir más cartas ni llamadas se guarda precisamente para respetar esa decisión (art. 23.1 LOPDGDD).
- Pruebas de lo que dicen las cartas: el interés legítimo en poder defenderme si alguien discute lo que dice una carta (art. 6.1.f RGPD). Una reclamación por competencia desleal se puede presentar hasta tres años después de la conducta (art. 35 de la Ley 3/1991, de Competencia Desleal), y por eso la copia se guarda ese tiempo.
- Prestación del servicio y gestión de la relación: la ejecución del contrato del que eres parte (art. 6.1.b RGPD). Si el cliente es una empresa, los datos de contacto profesional de las personas que trabajan en ella (nombre, cargo, correo electrónico y teléfono) se tratan sobre la base del interés legítimo en mantener la relación con esa empresa (art. 6.1.f RGPD y art. 19 LOPDGDD).
- Factura y obligaciones fiscales: el cumplimiento de una obligación legal (art. 6.1.c RGPD): expedir las facturas y conservarlas junto con los registros fiscales durante el plazo que marca la ley.
Los datos que se piden para contratar y facturar son necesarios: sin ellos no es posible prestar el servicio ni emitir la factura.
Destinatarios
Los datos no se ceden a terceros salvo obligación legal o lo que se dice en esta sección. Los siguientes servicios actúan como encargados del tratamiento con sus propias políticas de privacidad:
- Zoho Mail (gestión del correo electrónico): política de Zoho.
- Pingen GmbH (Zúrich, Suiza): imprime las cartas a clínicas dentales y a fabricantes de maquinaria y las envía por correo postal: política de Pingen.
- WhatsApp Ireland Limited (mensajes que me envías por WhatsApp y vistas previas que envío a las clínicas): política de WhatsApp.
- Cloudflare (alojamiento de esta web, CDN y DNS, el registro técnico de cada visita, que borra solo en un máximo de 7 días, y la copia de seguridad cifrada de mis equipos): política de Cloudflare.
Pingen guarda los datos en servidores en Suiza, país con decisión de adecuación de la Comisión Europea (Decisión 2000/518/CE), e imprime y entrega las cartas por medio de imprentas y servicios de correo asociados. WhatsApp y Cloudflare pueden tratarlos en Estados Unidos: los dos se acogen al Marco de Privacidad de Datos entre la UE y EE. UU., que la Comisión declaró adecuado el 10 de julio de 2023, y si dejara de valer, a las cláusulas contractuales tipo de la Comisión Europea.
Para leer y ordenar mi correo y preparar algunas respuestas uso un asistente de inteligencia artificial, Claude, de Anthropic Ireland, Limited (Dublín, Irlanda). Recibe el texto de los correos que llegan a contact@marcpenya.com y el de los mensajes que me llegan al WhatsApp 644 13 11 55, también los de voz, que antes paso a texto en un ordenador mío. Anthropic lo trata conforme a su propia política de privacidad.
Los mensajes que llegan al WhatsApp 644 13 11 55 desde un número que no tengo en mi lista de contactos de trabajo los ordena antes un programa con un modelo de inteligencia artificial que funciona en un ordenador mío. Solo les pone una etiqueta y no contesta a nadie. El programa guarda el mensaje unos 15 minutos, mientras lo ordena, y después lo borra. Lo que queda es quién escribió, cuándo y la etiqueta, durante 12 meses. Los mensajes de voz los paso a texto con otro programa en ese mismo ordenador, sin enviar el audio a nadie, y lo que recibe el asistente es ese texto.
Conservación
- Consultas que no llegan a contratación: el tiempo necesario para gestionarlas y hasta 12 meses tras el último contacto.
- Contacto comercial: mientras la conversación con el despacho siga abierta y hasta 12 meses tras el último contacto. Si la persona contactada pide que no vuelva a contactarla, solo se guarda lo imprescindible para respetarlo (el despacho, su nombre si lo dio, el teléfono y la fecha), y solo mientras siga haciendo este tipo de contactos.
- Cartas a clínicas dentales: los datos del registro y lo que apunto de su ficha de Google Maps, hasta 12 meses después de la última carta a esa clínica. Si una clínica pide no recibir más cartas, solo se guarda lo imprescindible para respetarlo (el nombre de la clínica, su código de inscripción, la fecha y el teléfono o el correo desde el que lo pidió), y solo mientras siga mandando este tipo de cartas. Los escaneos del código de cada carta, con su día y su hora, se guardan lo mismo, hasta 12 meses después de la última carta a esa clínica.
- Cartas a fabricantes de maquinaria: los datos del directorio y lo que apunto de su web, hasta 12 meses después de la última carta o llamada a esa empresa. El nombre y el cargo de quien me atiende al teléfono, si me los da, lo mismo. Los de las empresas a las que no llego a escribir, hasta 12 meses después de la última tanda de cartas a fabricantes. Si un fabricante pide no recibir más cartas, solo se guarda lo imprescindible para respetarlo (el nombre de la empresa, la fecha y el teléfono o el correo desde el que lo pidió), y solo mientras siga mandando este tipo de cartas.
- Pruebas de lo que dicen las cartas: tres años desde la última carta enviada a esa clínica o a ese fabricante, guardadas en mis equipos y no en internet. Pasado ese plazo, se borran.
- Conversaciones de WhatsApp con clínicas y fabricantes: como las consultas, hasta 12 meses tras el último mensaje. Los manuales que me manda un fabricante para ver cómo quedaría, lo mismo, salvo que me encargue el trabajo: entonces se guardan como los datos de la contratación.
- Datos de la contratación y de la relación (condiciones aceptadas, confirmación de la hoja de datos, correspondencia e informes entregados): mientras dure la relación y, después, bloqueados durante el plazo de prescripción de las acciones que puedan derivarse del contrato (art. 32 LOPDGDD). Bloqueados quiere decir que no se usan para nada y solo pueden ponerse a disposición de jueces, tribunales y autoridades competentes.
- Datos de facturación (los que figuran en las facturas y en los registros fiscales): durante el plazo de prescripción tributaria, que con carácter general es de cuatro años contados desde el día siguiente al final del plazo para presentar la última declaración en la que se incluye la factura (arts. 66, 67 y 70 de la Ley 58/2003, General Tributaria, y art. 19 del Real Decreto 1619/2012).
Pasados esos plazos, los datos se eliminan.
Cada noche hago una copia de seguridad cifrada de mis equipos, que se guarda hasta 6 meses y solo se usa para recuperar lo que se pierda por una avería. Por eso, algo ya borrado puede seguir en una copia hasta que esa copia caduca, como mucho 6 meses después.
Derechos
Puedes ejercer los derechos de acceso, rectificación, supresión, oposición, limitación y portabilidad enviando un email a contact@marcpenya.com. Te contesto en un mes como máximo. También puedes reclamar ante la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD).
Si no quieres que el asistente lea lo que me escribes por WhatsApp, dímelo en ese mismo chat: desde ese momento tus mensajes de WhatsApp solo los leo yo. El correo no lo puedo separar así; si te importa, escríbeme por WhatsApp.
Si te contacto para ofrecerte mis servicios, puedes oponerte en cualquier momento: basta con decírmelo en esa misma conversación o escribir a contact@marcpenya.com, y no vuelvo a contactarte.
Si eres una clínica y no quieres recibir más cartas mías, escribe «no» al WhatsApp que aparece en la carta o a contact@marcpenya.com. Apunto la clínica en la lista que se revisa antes de cada envío, y no le llega ninguna carta más ni ningún mensaje por otro canal. Si además, a título personal, no quieres recibir publicidad, existe la Lista Robinson, que es para personas y no para empresas.
Si eres un fabricante y no quieres recibir más cartas ni llamadas mías, escribe «no» al WhatsApp que aparece en la carta o a contact@marcpenya.com, o dímelo en la llamada. Apunto la empresa en la lista que se revisa antes de cada envío y de cada llamada, y no le llega ninguna carta ni llamada más ni ningún mensaje por otro canal.
Si trabajas en una clínica o en un fabricante y tu nombre, tu cargo, tu firma o tu foto salen en la copia de una página o de un documento que guardo como prueba, la carta que recibe tu empresa lo dice. Puedes pedirme ver qué guardo, que lo borre u oponerte, por el mismo correo o por el WhatsApp de la carta, y te contesto dentro del mes. Esa copia la puedo conservar mientras haga falta para defenderme de una reclamación sobre la carta (arts. 17.3.e y 21.1 RGPD), y si es así te lo digo al contestarte, pero tus datos no se usan para nada más.
Cookies
Este sitio no utiliza cookies propias con fines analíticos ni publicitarios. Cloudflare puede utilizar cookies estrictamente necesarias para la prestación del servicio CDN/seguridad. Si pulsas el enlace de WhatsApp, se abre la aplicación o la web de WhatsApp, que aplica sus propias cookies y condiciones.